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El Impacto Ambiental de las Organizaciones Empresariales
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Referirse al impacto ambiental que generan las asociaciones empresariales en la jurisdicción CAR es desafiante, por cuanto no se aprecia a primera vista dicho compromiso, pero si revisamos con detenimiento los antecedentes de creación de nuestras organizaciones, sabremos que dicho impacto es de carácter superestructural, es decir, más allá de los productos tangibles, se generan colectivamente políticas, acuerdos, buenas prácticas, y ejemplos para que otros puedan emular dichos logros; porque al ser las asociaciones empresariales intermediarias de innovación o innomediarias, son quienes más capturan valor de sus afiliados y de otras organizaciones con las cuales se relacionan, facilitando que el impacto siempre sea mayor, superior al generado entre sus asociados, porque al lado de estos, se encuentran otros empresarios de su cadena de valor o proveedores que terminan beneficiados, y como es común en Colombia, sin aportar más allá de su presencia en las formaciones y procesos adelantados
Recuerdo bien como hace más de 2 décadas, se firmaban acuerdos o pactos de cumplimiento con la autoridad ambiental, y muchas de nuestras organizaciones los firmaron, como ASOMUÑA, AINCA, ASOOCCIDENTE y posteriormente otras que fueron creciendo como ASEMPTO y PRODENSA y otras que se crearon en este milenio, AESABANA, ASIENORTE, donde se pretendía el cumplimiento de la norma, para algunos casos la Ley 9 de 1979 o código Sanitario Nacional y el Decreto Ley 2811 de 1974, entre otras que imperaban, como lo hizo este Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables, que aplicó el INDERENA en su momento y posteriormente, la Ley 99 de 1993 que crea el Sistema Nacional Ambiental SINA y fusiona el INDERENA con el Ministerio de ambiente, hoy también de desarrollo sostenible, a más de crear otras Corporaciones ambientales regionales.
En esas políticas públicas, por mandato constitucional, se incorporaron en las normas, la gestión ambiental por parte de los particulares y por antonomasia la responsabilidad del Estado, como rector de la gestión y promoción de las sinergias con las organizaciones ambientales de toda índole: fundaciones, ONGs y otras corporaciones para hacer cierto el derecho a un ambiente sano, y sobre todo, proteger la base natural de la república, respetando las prelaciones del paisaje, el agua y la biodiversidad, por mencionar las más amenazadas en Colombia.
Todo esto, en el marco del desarrollo sostenible, que creo que lo entendimos mal, al hacer uso desmedido de los recursos y dejar lo que no se agotó para las generaciones futuras, en vez de haber comprendido, que siempre tomamos prestado dichos recursos de quienes no han nacido y debemos, como los talentos bíblicos, multiplicarlos, hacerlos crecer, rentabilizarlos si me permiten el término, para nosotros y los que vienen en camino. De esta interpretación, se desprende la verdadera sostenibilidad de las actividades productivas, que permitirán invertir en nuevas tecnologías, en responsabilidad social empresarial, en creación de valor para las comunidades o clientes externos de nuestros agremiados y por supuesto, que algo le toque a las cenicientas de este cuento: las asociaciones empresariales, porque aquí está la paradoja, generamos valor para los empresarios, capturamos valor de otros grupos de interés para los mismos, lo que nos hace verdadero bróker de la innovación, pero recibimos cada vez más demandas de gestión y en muchos casos, poco retorno económico o nulo para el funcionamiento de las mismas, pues todavía se consideran en algunos casos un gasto necesario, un tiene que hacerlo, para no estar desolados en la relación con la autoridad.
Desde hace algunos años, muchos de nosotros decidimos trabajar mancomunadamente con el Estado en los temas ambientales y por supuesto sociales, vinculándonos con estudios técnicos, aportes en tecnología, inversión en nuevos equipos, cambiándolos, sustituyendo energéticos, formulando políticas para el sector, haciendo veeduría a los procesos judiciales e ilustrando también a los falladores o jueces en los pleitos por la operación en condiciones contra natura, pero fundamentalmente educando y formando a nuestros colaboradores en todas las áreas ambientales y a nuestras comunidades relacionadas, este ha sido el impacto ambiental, macro, enorme, desinteresado desde las asociaciones y creador de valor para las personas, porque relacionándonos hemos aprendido y compartido con las autoridades dichos avances, hemos cofinanciado muchos programas de producción mas limpia, huella ambiental, uso racional de recursos, reducción de consumos, entre tantos objetivos para bienestar de todos, y aún así, falta mucho más por hacer, más involucramiento, más convencimiento que el cambio climático es real y que nuestra viabilidad como especie sí está en juego.
En estos años también hemos aprendido sobre el territorio, sobre sus capacidades de soporte, sobre cómo optimizar los usos del suelo y estas asociaciones con la CAR hemos logrado avances en la recuperación de ecosistemas y determinantes ambientales que ya son un hito para los pobladores, como los humedales, las zonas de ronda, las zonas de amortiguación de las áreas silvestres, el cuidado de los bosques y dejar atrás la nefasta práctica de desecar los cuerpos de agua para extender las propiedades privadas, sin función ecológica y mucho menos social porque se privilegiaba la propiedad sobre el bien común.
Sí, la tarea es grande, pero cada día hay más conciencia personal y colectiva, ya hemos reconocido derecho a recursos naturales como ríos, ya entendemos el papel orientador de las CAR y otras autoridades, ya padecemos la variabilidad climática, el agotamiento de mucha flora y fauna, pero también celebramos que nuestros descendientes comprenden la simbiosis con GAIA y cómo las empresas, por más fuertes que se sientan, no pueden medrar la sostenibilidad basadas en el lucro; ya la sanción social se ve, como el mayor valor de estar asociado a un gremio o colectividad, sumar y multiplicar los esfuerzos para vivir mejor. Esa es la finalidad de estas asociaciones, generar vida digna, plena, en una palabra, sostenible.
Walter Ocampo Gutiérrez
Director Ejecutivo
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http://asomuna.org/
Bogotá · Colombia
Las Asociaciones Empresariales como Intermediarias de Innovación.
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Todos sabemos que el escenario económico y de los negocios en el mundo cambia y es complejo día por día, y es por eso que se hace necesario, desarrollar las capacidades de todos los trabajadores para resolver problemas de manera creativa y las entidades sin ánimo de lucro- ESAL, para nuestro caso: asociaciones empresariales, estamos involucrados en trabajos relacionados con las políticas y comprendemos que las múltiples relaciones que establecemos, las hacemos como agentes que permanentemente interactuamos con otras organizaciones no gubernamentales- ONG y las entidades públicas, en diversos sistemas de innovación.
Por esto, las asociaciones empresariales somos intermediarios de innovación o innomediarios, con la función de apoyar a las empresas afiliadas en sus procesos de reinventarse; pero gracias a la acción local y regional, carecemos de visibilidad como organizaciones que fomentamos la innovación, y está a propósito, el nicho para generar estudios que permitan argumentar lo dicho antes, porque somos impulsoras de la innovación empresarial.
Por regla general, la rentabilidad se calcula con información contable que no discrimina entre movimientos de caja (dinero contante y sonante) y contables. Así, la rentabilidad considera tan sólo la visión económica de las organizaciones y deja de lado los propósitos de todos los grupos de interés- stakeholders de las ESAL; que tenemos los propósitos más amplios y elevados, que incluimos no sólo la dimensión económica, sino también la socioambiental que se convierte en prioritaria, en contrapeso a la visión cerrada de muchos “empresarios” que consideran que no creamos valor económico y social, y tampoco reconocen que generamos y entregamos beneficios que superan las expectativas, aportaciones, esfuerzos, inversiones y pagos realizados por los diferentes grupos de interés. Así capturamos valor, es decir, recibimos retornos o beneficios por haber entregado valor a nuestros stakeholders.
Dicho proceso de creación y captura de valor incrementa nuestra competitividad, entendida como la capacidad para lograr servicios, y especialmente, resultados superiores al Estado de resultados integral, a través de la realización de alianzas, agrupamientos, confederaciones, trabajo en red, comisiones sectoriales, gremios, entre otros, que aumentan el valor agregado y en sana lógica, mayores inversiones para la organización que infortunadamente, en muchas ESAL no están entendiendo que hay que asumirlas. En muchos casos, las ESAL no cuentan con el conocimiento, las capacidades y los activos para la acción y se debe tener una estrategia abierta para relacionarse con agentes externos: consultores, centros tecnológicos, universidades, proveedores, entidades públicas, competidores y clientes.
Al trabajar juntos en este sistema social complejo, creamos nuevos servicios, procedimientos valiosos y útiles que definen nuestra creatividad; y cuando la creatividad de las personas y los equipos se aplica a la realidad empresarial, surge la innovación, porque interactúan las personas, los procesos, los servicios y el ambiente para nuestro caso.
Como el conocimiento necesario para innovar está distribuido, y las innovaciones pueden gestarse tanto dentro como afuera de la organización y puede incorporarse en cualquier fase del proceso creativo, hablamos de innovación abierta. Así, nos definimos como intermediarios de innovación, capaces de establecer conexiones entre actores del sistema, conectamos, traducimos y facilitamos los flujos de conocimiento entre nuestros afiliados, los proveedores y los buscadores.
Este efecto de sinergia de las redes de innovación, justifican nuestra capacidad para producir efectos positivos para todos los participantes, mucho más allá del resultado económico.
Para que quede claro, las asociaciones empresariales somos ejemplo de organizaciones con funciones institucionales, tanto económicas como sociales. Organizaciones que complementamos y facilitamos la actividad de nuestros afiliados, facilitadores que impulsamos su creación de valor y/o disminución de costos. Ejemplos: Integración de equipos de trabajo para proponer soluciones innovadoras en las ESAL y/o sus empresas afiliadas y, Acuerdos de cooperación con la autoridad ambiental y otras organizaciones.
Al conectar las necesidades de nuestros afiliados con el conocimiento externo especializado, nos define como intermediarios de innovación o brokers de conocimiento, porque somos instituciones externas que apoyamos a las empresas en sus actividades y aprovechamos una amplia comunidad de personas para crear y desarrollar nuevas ideas, y como intermediarios nuestra principal propuesta de valor es cerrar la brecha entre los conocimientos internos y externos, ya que sabemos qué hacer y quién lo puede hacer o bien, conectamos a nuestros clientes- afiliados con los proveedores de soluciones y en algunos casos, ofrecemos el servicio al cliente.
El conocimiento es nuestro recurso estratégico, que debe verse como la competencia central por parte de nuestros afiliados, porque conforman nuestra ventaja competitiva, que fortalece nuestra propuesta de valor y nos permite crear y capturar valor. Creo que nos ha faltado ser conscientes de este valor estratégico y por eso, algunos de nuestros clientes, en su ignorancia supina no tienen la capacidad de construir sentido o sensemaking, es decir, proceso mediante el cual una organización adquiere, interpreta y actúa respecto de la información sobre su entorno.
Walter Ocampo Gutiérrez
Director Ejecutivo Asomuña
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Referencia:
Alfaro J.A. et al. 2017. Las asociaciones empresariales como motores de innovación estratégica en las empresas. NovaPrinter, Navarra, España. EUNSA
Los ODS en la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá
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No me resisto a la tentación de escribir someramente sobre 3 de los ODS que considero, reflejan la situación hoy del Río Bogotá, como son: 3. Salud y Bienestar, 6. agua limpia y saneamiento, y 15. vida de ecosistemas terrestres, pues ha sido de público conocimiento, que los jueces del Consejo de Estado y del Tribunal Administrativo de Cundinamarca tuvieron que cargar con unas sentencias a favor del río más importante del centro del país.
No logro asimilar porqué razón seguimos de espalda a nuestras fuentes de vida. ¿Hemos perdido la dimensión de lo que significa nuestro presente común? Es tal la insensibilidad que todo lo que nos presentan lo damos por hecho y tal es así que seguimos decidiendo desde los escritorios, con algunos referentes externos. Nuestra salud mental y física, depende de la ingesta de agua, pura, potable, permanentemente a lo largo de cada día y esa fuente natural es cada río que despreciamos, que no nos aventuramos a conocer y a los que le enviamos todos nuestros desperdicios, que insensatez. El bienestar básico aparte de nutrirnos está también en la contemplación, en el bienestar que nos proporciona el entorno natural, cuna de donde procedemos, luego Salud y Bienestar se obtienen en cada cuerpo de agua que contaminamos, sin olvidar que estamos rezagados en el saneamiento, también básico para vivir con dignidad como seres humanos, que hoy adolecemos en muchos municipios de Colombia.
En correspondencia con lo anterior, está la vida asociada a cada cuerpo de agua, integrando ecosistemas singulares, nichos únicos, especies que perdemos sin conocer y otras que avanzan sobre las nativas, erradicándolas, transformando el paisaje. Insisto en que tenemos que parar el seguir avasallando los ríos, son nuestro sistema circulatorio.
Cuántos recursos se han malgastado en su recuperación. Creo que el enfoque debe cambiar: no procuremos descontaminar el Río Bogotá, paremos de contaminarlo. ES utópico pretender que con la mitigación volveremos a las condiciones originales como lo plantea la ley de acción popular, esto es una ficción. Si dejamos de contaminarlo, poco a poco se recuperará y será más efectivo su proceso que el que creemos conocer e imponer a la luz del conocimiento.
No más discurso ni propuesta “novedosa”, más sentido común, más recuperar la tradición ancestral para recordar cómo se comportan los ecosistemas y como se auto sanan, pero para entender esto, primero tenemos que hacerlo en nosotros, en cada uno, en cada familia. Es triste ver que han pasado tantos años y el río está peor y supuestamente, hay más actores aportando e interesados en mejorar sus actuaciones frente al río. Triste ver que no es así, es patético el desarrollismo frente a la base natural que aun así nos sostiene, que nos permite habita esta cuenca. Tal vez, suene ha llamado lastimero, pero si no se aprovecha este espacio para insistir en que más que cumplir metas, generar indicadores y cumplir compromisos internacionales, es menester, cambiar nuestros comportamientos, la manera de hacer las cosas, de vivir, de pensar, de interactuar con el otro, de ser incluyente, aprendiendo de quienes conocen, de nuestras comunidades raizales, de tolerar que debemos intentar otras vías, naturales, conscientes, humanas de llevar esta existencia que agobia con este panorama.
El Estado no puede sustraerse de este compromiso, pues asumió en el contrato social el representarnos de la mejor manera y dirimir las diferencias. No más defendernos de nosotros, sí más inversión a favor de la sociedad, de los grupos vulnerables que día a día vamos integrando cada uno. Qué bueno será que cuando hagamos el balance del cumplimiento de los ODS podamos decir, cumplimos con nosotros aquí en casa, así sea en algunos, ojalá en todos, pero hagamos pocos bien hechos.
Walter Ocampo G.
Director Ejecutivo Asomuña
Cuencas Naturales de los Ríos Muña y Aguas Claras, Que Alimentan el Embalse del Muña, en Sibaté, Cundinamarca, Colombia.
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El tema planteado integra a primera vista, problemas de calidad del recurso por cuanto las aguas implicadas contienen agroquímicos, material de lavado por deforestación y extracción minera, orgánicos, químicos de industria de transformación, residuos químicos, inorgánicos por vertimientos de aguas servidas, grasas, aceites y metaloides; asociado a otros múltiples de cantidad de agua de estos aferentes afectados por la estacionalidad climática de la región, de embalsamiento de sus cauces, sumados al trasvase de las aguas del Río Bogotá, para la generación de hidroelectricidad en la región central de Colombia, con una participación del sistema interconectado que oscila entre el 7 y 14%, así como vulnerabilidades del vaso receptor del embalse de 42 millones de m3 que inicialmente ocupaba 940 Has, pero que al implementarse un programa de mitigación de la contaminación por el propietario del mismo en 2000, redujo su capacidad de embalsamiento a 720 Has efectivas, pues las colas de los rios Muña y Aguas Claras, que bordean al municipio de Sibaté, fueron desecadas y a través de una estación de bombeo, se vierten los remanentes al cuerpo principal del embalse.
Lo anterior, sin olvidar que las aguas del Rio Bogotá, luego de pasar por 27 municipios arrastran dichos vertidos al embalse, generando un conflicto adicional de competencia por el recurso, gobernanza frente a los usos de los diferentes usuarios dedicados a la agricultura, industria, consumo para las poblaciones de la cuenca baja y recreación paisajística, por mencionar los más sobresalientes, a más de la presencia nominal de autoridades encargadas de su administración, como la Corporación Autónoma de Cundinamarca, los municipios de la cuenca y más notablemente desde 2005 el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que falló en primera instancia y luego el Consejo de Estado en segunda instancia, por acumulación de procesos, que permite la Ley 472 de 1998 sobre acciones populares y de grupo, buscando el saneamiento del Río Bogotá.
Habiendo ya mencionado algunos actores, es más que pertinente resaltar a la comunidad del Municipio de Sibaté, integrada en su mayoría por población del SISBEN en número de 30.000, repartidos en el casco urbano y un centro poblado en un 85% y el resto en el área rural que constituye el 75% del territorio. Comunidad que aguanta el embalsamiento de aguas contaminadas desde hace 40 años, pues dicho embalse inició operación en 1949 y a mediados de los 70´s recibió las aguas del distrito capital, que se sumaron a las de Muña y Aguas Claras.
Dado que los municipios de las subcuencas altas y medias, apenas recientemente están contando con PTARs regularmente en operación, se mantiene y persiste la generación de malos olores, por la anoxia de las aguas, la producción de ácido sulfhídrico, su evapotranspiración que ocasiona lluvia ácida y afectación de vías respiratorias altas, corrosión de infraestructuras y un ecosistema altamente tóxico por las emisiones químicas de algunas empresas, y los vertimientos de aguas industriales provenientes de más de 10000 industrias de carácter contaminante en la capital.
Esta es una fotografía del padecimiento socioeconómico de los pobladores de Sibaté, cuyos predios se han desvalorizado por lo antes anotado y su calidad de vida, adolece de lo mínimo para llevar a cabo una vida digna de relación, de disfrute del paisaje, de la contemplación y beneficios que conlleva el ocio, pues este ambiente no permite dicho disfrute natural al que tienen derecho ellos y quienes visiten la región. Los gastos en que incurren los pobladores para paliar los efectos en la salud de sus grupos familiares son cuantiosos e indican la precarización de su nivel de vida.
Ahora bien, en tratándose de precisar los factores de disponibilidad del recurso, se ha agravado desde la fecha arriba citada, pues las industrias tomaban aguas de estas fuentes para sus procesos, en especial para las torres de enfriamiento, pero debido a la alta contaminación, no era viable seguirlas tomando y hubo que concesionarse aguas, con pozos profundos, que con el tiempo, también contenían nubes de contaminación del embalse a los acuíferos y más recientemente, previendo una evaluación del caudal ecológico, la autoridad ambiental restringe y seguirá restringiendo la disponibilidad, ya que el acuífero se ha disminuido y la competencia con los macroproyectos de vivienda, relegan la agroindustria y la manufactura a menores cantidades de producción de bienes y servicios, lo que afecta el costo/beneficio de la operación y generación de empleo y desarrollo para la provincia Soacha- Sibaté.
Resalto para ir cerrando el planteamiento, que las autoridades judiciales se arrogaron las funciones que per se, debieron asumir las municipalidades para controlar la contaminación, para exigir los sistemas de tratamiento, para evitar postergar las producción más limpia y en teoría, pretende organizar el territorio para un uso sostenible del recurso hídrico, lo cual en la práctica no se ha podido llevar a cabo, por la alta complejidad, la desarticulación institucional y su protagonismo mediático y fundamentalmente por la carencia de un objetivo común más allá de descontaminar las aguas.
Como reto para articular un mecanismo de solución, planteo un cambio en la premisa mal entendida del desarrollo sostenible, adoptada en Río de Janeiro en 1992, de hacer uso del recurso sin detrimento de las generaciones futuras, lo que se ha traducido en que arriesguemos este y otros recursos por sobreexplotación y los remanentes serán los que suplan las necesidades de nuestros descendientes, cuando debe interpretarse de retro, es decir, realmente estamos tomando prestado de quienes no han nacido, lo que nos obliga a ser lo más cuidadosos y racionales posibles para no agotarlo y mucho menos deteriorarlo en grado sumo.
Así las cosas, uno de los principales obstáculos está en la falta de entendimiento de los procesos naturales, en la falta de acercamiento a las comunidades raizales, que conocen y viven en su cuenca y que conocen el comportamiento natural de estos afluentes y en persistir en ordenar territorialmente desde los escritorios, bajo promesas estrictamente académicas, sin respeto por las tradiciones indígenas y comunales que aportan el conocimiento de su utilización medida y sostenible. Cuando manejemos el mismo idioma y reconozcamos al otro como aportante y no competencia, podremos hilar un tejido entre todos que nos cubra y evite que perdamos singularmente. Estos son obstáculos salvables si miramos en prospectiva conjuntamente y de manera independiente, más allá de los tiempos de las administraciones de turno para poder continuar con ese deseo de un territorio especializado que provea y satisfaga las necesidades y sueños de quienes lo habitan. Esta provincia junto con la capital aporta el 25% del PIB nacional, como sería si se hiciera de manera ordenada, formalizada, regular y a satisfacción de los intereses comunes, frente a los individuales y a los apetitos de los dirigentes de turno.
La discusión está servida, pues una autoridad ambiental con más de 50 años de creada, apenas aborda la formación en temas ambientales con bastante falta de rigor técnico y profesionalismo, ya que se ha concentrado a otros menesteres y destinado los recursos, que para este caso recibe por transferencias del generador de energía, no han sido revertidos en la protección de las cuencas anotadas, a manera de retorno por las altas cargas impositivas y de las tasas que deben revisarse, pues no se entiende que grandes cantidades del recurso se tarifen de manera tan absurda y se adjudiquen o asignen de modo tan desigual para las diferentes actividades económicas.
WALTER OCAMPO GUTIÉRREZ
Docente de cátedra Depto Ing. Civil
Legislación en obras civiles y administración para ingenieros
Biólogo MP 104 CPB/ Abogado TP 218190 CSJ
Celular: 3154742305
Walter Ocampo Gutiérrez, Empresario Destacado
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Reproducimos un artículo de la Revista Pyme, de ACOPI Bogotá, Edición No. 4, donde esntrevistan al Dr Walter Ocampo Gutierrez, Director Ejectuivo de Asomuña,
Esta es la entrevista publicada:
Pyme: Comencemos con un poco de historia, por favor cuéntenos ¿cómo nace y cuáles fueron los motivos que dieron origen a Asomuña?
Walter Ocampo Gutiérrez (W0G): El grupo Cauchosol tuvo un accidente muy conocido. La planta se incendió y a raíz de esa contingencia el dueño. el promotor de esto Grupo Ronald Bakalarz. quien preside actualmente la ¡unta directiva de Analdex. viendo la tuerza de ayuda de los vecinos para controlar el siniestro y evitar que la planta se perdiera. hizo el llamado: 'definitivamente tenemos que Unirnos. organizarnos, aquí estamos solos, tirados en este terriitorio'.
Entonces ese fue el motivo, realmente fue una situación de calamidad o peligro que así como le ocurrió a él lo puede ocurrir a cualquiera Eso llevo al proceso de unidad al que inicialmente acudieron las empresas que están alrededor del embalse de Muña, por eso el nombre, Asociación de Industriales de Muña En el libro de los 25 años de la Asociación consignamos una reseña mas completa, si ustedes o sus lectores desean conocer detalles.
PyME: A que se dedican las empresas que hacen parte de Asomuña?
WOG: Inicialmente eran solo industria de manufactura pero con el tiempo por obvias razones y la migración de empresas y de actividades, la composición fue cambiando Hoy también tenemos empresas prestadoras de servicios. empresas de consultoría. empresas de diseño, empresas de soporte para otras actividades, este es un gremio atípico porque todos pertenecen a diferente sector productivo, entonces como organización se produce cantidad de bienes y de servicios muy diferentes, pero se comparte el territorio y allá hay unas situaciones transversales que son las que nosotros aprovechamos.
PyME: Sabemos las sensibilidades que existen por el tema ambiental y la cercanía con el río Bogotá, ¿cómo han manejado ese tema? ¿Cuál es la responsabilidad social de la asociación con el entorno?
WOG: Nosotros dentro de la estructura de trabajo nos dividimos por comités. Uno de esos es el comité de ambiente. pues allí está el embalse y esta la cola del río Bogotá donde empieza la cuenca media. Allí hemos liderado todo ese acercamiento entre los afectados de Sibaté unas 30 mil personas pobladoras, con todos los 27 municipios de la cuenca que tienen que ver con los vertimientos que se hacen a la cuenca del río y que finalmente son embalsados en el Muña para generar energía.
A través de ese trabajo logramos que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca nos nombrara veedores oficiales de los pactos de cumplimiento que tienen las empresas privadas de mandar a hacer la cuenca, voluntariamente presentan y nos reportan las actividades, yo consolido la información y se la paso al tribunal.
PyME: Imaginamos que hay también posibilidades de asistir a los apremiados en ese tema...
WOG: Por su puesto, en el marco de esa actividad damos apoderamiento judicial a las empresas. asistimos a las audiencias públicas, representamos a los empresarios en estas acciones constitucionales y aparejado a eso desarrollamos toda la política de formación y educación ambiental orientada a uso racional de recursos.
También logramos integrar el equipo que formuló la política de educación del municipio de Sibaté para los próximos 15 años, de modo que se incluyera la cátedra ambiental obligatoria en las instituciones educativas, es una labor interesante porque vemos que el problema es tan serio que a todos nos pega, el cambio climático es contundente. nos estamos quedando sin agua en sitios donde eran generadores de agua.
PyME: Vemos que han trabajado no solamente en la región del Muña sino que han expandido actividades hacia Soacha. Sibaté. ¿tienen algún plan de expansión?
WOG: Desde la visión estratégica si. Inicialmente fue Sibaté. después Soacha, Sur de Bogotá y Bogotá. Ahora estamos en una iniciativa que venimos madurando hace mas de 2 años que es integrar la Federación de Asociaciones Empresariales para el desarrollo sostenible de la región sabana, que es básicamente toda esa franja del borde occidental de la cuenca del río donde están asentadas todas las empresas que generan mas del 25% del PIB nacional y que nadie las representa.
Hay muchos gremios que están haciendo, guardando las proporciones, lo mismo que hacemos nosotros trabajando el tema ambiental, el lema laboral. empleo digno. trabando el terna de seguridad, el tema de responsabridad social, de comunicaciones, pero no hay una unidad que los represente, cada quien hace sus cosas pero cuando uno se da cuenta comparten un mismo territorio, tienen unos problemas y oportunidades comunes, así que cuando yo vaya a hablar ya no voy a hablar por 21 sino por 900 y eso es de otra dimensión
PyME: ¿Cómo describe la situación económica de Bogota Región para el desarrollo de las empresas?
WOG: En este momento lomo la frase de un empresario que acompañé la semana pasada a visitar un proyecto empresarial que debla tener ya mas de 40 años, pero que se fue del país hace 25. Me dijo: "en Colombia no es negocio hacer negocio."
Es de tal magnitud la falla de coordinacion. la falta de una politica clara, que impera la ley del absurdo. Es que, si no existe una politica nacional mucho menos una regional, los municipios no tienen esa palluca. Yo estoy leyendo los planes de desarrollo de muchos municipios de la reglan y veo que no hay capitulo de industria, porque ellos se van a dedicar a la educacion, a la salud a la movilidad o al tema de seguridad pero no piensan en la primera funcion que es sustentabilidad de las actividades ni infraestructura minima básica, saneamiento basica para que la gente venga y se establezca en esta zona
PyME: Qué otros obstáculos enfrentan los empresarios?
WOG: La inseguridad jurídica de no poder desarrollar su actividad sin el miedo, la zozobra de saber que de un plumazo se crean y se acaban. ¿por qué lo digo? llevamos 16 años desde que se formularon los primeros planes de ordenamiento territorial y la conclusión obligada es que la planeación en Colombia es precaria. no tanto por lo joven sino por la capacidad. Gente que quiere hacer inversiones y crear más empleo no lo puede hacer porque lo territorios no brindan la seguridad jurídica, se desconoce la trayectoria de las empresas que llevan décadas. etc.
Da tristeza decir que están en potreros industriales, no hay parques industriales No hay agua potable lo que no resiste las actividades a gran escala, no hay conectividad. mucho menos acceso porque las vías no son carreteables, es la gente que paga los impuestos que sostiene los municipios
PyME: Las cifras de industria son decrecientes, las empresas se están yendo y cerrando. Qué hacer desde los gremios para fomentar y desarrollar la industria del país?
WOG: Incidir. Insistir y persistir en que haya politica publica es la urna manera en que podemos incidir. Independientemente del mandatario que este. debemos promover politica publicas en prospectiva de 25 años sabiendo que estas tienen como vocacion el territorio. Se tienen que respetar y consultar a los que saben del terntono, que son los empresarios que llevan decadas haciendo esa actividad y conocen las particularidades de cada regiOn y sector
No se puede planear ni tomar decisiones de espaldas a la actividad productiva. porque la generación de empleo digno la dan estas empresas, está comprobado esta medido. contratos a termino indefinido, pago de todas las prestaciones sociales, mucho más allá del salario mínimo, esas son as ventajas que todavía conservan las empresas que aun les va bien.
Estamos precarizando la industriado una forma aterradora desde hace años, la hemos deteriorado como si tuviéramos en mente acabarla o privilegiar algunos tipos o grupos de actividades. Los que estamos en las cordilleras, muchos quisiéramos estar en el puerto, porque no es posible los costos de los fletes, es más caro traer un contenedor de Cartagena a Bogotá que traerlo de China.
PyME: ¿Cuál es la posición de los empresarios de Asomuña frente a los Tratados de Libre Comercio?
WOG: aunque han abierto muchas posibilidades de intercambio, no ha sido fácil. No solo para los no apremiados, también para los que estando apremiados se han tomado el trabajo de salir a mirar los mercados y salir a negociar sus productos y sus servicios buscando reciprocidad.
PyME: ¿Desde la política que hay desde el gobierno es fácil aprovecharlos Tratados?
WOG: Si fuera fácil no habría tanta mortandad de emprendimientos y la balanza estaría a nuestro favor, acá hay empresas que fenecen a los 5 años, es difícil que pase de ahí. Porque no hay visión de futuro, no hay prospectiva, no hay sueño de un escenario común.
PyME: Un tema de coyuntura que está afectando a los empresarios son los costos de la energía, estamos saliendo de una crisis y hasta hubo riesgo de racionamiento ¿cómo representante de un gremio que opinión tema tienen del tema?
WOG: El empresariado ha sido muy juicioso acatando todas las directrices que le han venido dando desde el gobierno nacional y los expertos en el tema. Yo recuerdo que cuando llegaron las primeras. instituciones pasa favorecer el medio ambiente, cambiamos las calderas, dotamos de utilizar carbón y nos pasamos al crudo de castilla y después de eso el gas natural, porque teníamos reservas para 250 años, y estamos en el 2016 y vamos a tener que importar gas el próximo semestre. El peso del costo frente al producto del bien producido es enorme.
PyME: Bueno, usted lleva más de 20 años dirigiendo esta organización, esa continuidad habla bien de la confianza de los empresarios apremiados a su administración.
WOG: Pues yo creo que si porque yo recuerdo que en el año 1995 llegue a hacerles una propuesta de intervención por 3 meses (risas).
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